Aval de oficialistas y temor de la oposición
Es una reacción típica de manual político. Los gobernadores del oficialismo defienden sin dudar el Fondo del Bicentenario y anticipan que sus legisladores votarán en favor de la medida en el Congreso, mientras que los mandatarios de la oposición desconfían de la iniciativa que impulsa la presidenta Cristina Kirchner y temen que resulte "extorsiva" para las provincias.
Los mandatarios Jorge Capitanich (Chaco), Sergio Urribarri (Entre Ríos), Ricardo Colombi (Corrientes), José Alperovich (Tucumán) y Jorge Sapag (Neuquén) han sentado posición en favor del proyecto presidencial, que, aunque fue creado por el decreto de necesidad y urgencia 2010/09, espera ser votado favorablemente en marzo próximo.
Entre los mandatarios enfrentados a la postura kirchnerista y que desconfían del propósito de su creación se encuentra el gobernador santafecino, el socialista Hermes Binner, que no piensa otorgarle más concesiones al gobierno nacional.
Acosado por un déficit de unos $ 1600 millones del presupuesto de 2009, un horizonte de mejoras salariales (reclamadas, entre otros, por los docentes, que amenazan con no iniciar el ciclo lectivo si antes no se logra un aumento salarial), obligado a subir impuestos, y con bolsones de pobreza que superan el 40% en las principales ciudades (Santa Fe, Rosario y Reconquista), al gobierno no le quedó otra instancia que "recomendarle" a su par nacional que destinara los fondos a las provincias "por la vía que corresponde", es decir, por la coparticipación federal, "y no mediante un bypass ".
Preocupación de Binner
"Nosotros pensamos que no hay que utilizar las reservas para pagar deuda, pero tenemos una mirada diferente en cuanto a la autonomía del Banco Central: creemos que hay un partido que ganó las elecciones, un partido que tiene el derecho de gobernar", sostuvo Binner, que no es el único mandatario de provincia que cuestiona la política nacional en materia de reparto de fondos hacia el interior.
Pero, en realidad, el gobierno de Santa Fe ya actuó por este tema. Fue cuando a fines del año pasado recurrió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para reclamar los fondos adeudados, unos 4000 millones de pesos.
Binner no dudó en insistir en sus críticas al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, asegurando que "no se respeta el 34% [de coparticipación federal] que tiene que distribuirse en las provincias".
"No estamos en la lista de los favorecidos por el Gobierno, y tenemos la coparticipación absolutamente menguada. Estamos ahogando el interior del país", se lamentó, para luego añadir que el país se centraliza cada vez más y que hay una "descentralización de las obligaciones sociales, la salud, la educación y la vivienda".
"El Fondo resuelve la previsibilidad y problemas de incertidumbre a largo plazo, y reduce costos de financiamiento para el sector público y privado", sostuvo Capitanich.
Urribarri está persuadido de que el Fondo del Bicentenario "liberará recursos para la economía" y "permitirá que se liberen recursos para seguir estabilizando la economía del país".
Recién llegado de Punta del Este, donde estuvo de vacaciones, el gobernador Alperovich planteó los problemas presupuestarios de su provincia: "Necesitamos que nos adelanten 50 o 60 millones de pesos en febrero. Nos dijeron que sí, pero hay que ver; hay que esperar". Más allá de su respaldo a la iniciativa de la Casa Rosada, Alperovich recordó que el año pasado, en esta época, los gobernadores sabían cuándo iban a firmar la asistencia financiera. "Hablé con [el ministro de Economía, Amado] Boudou y dijo que no está claro si nos puede adelantar dinero".
Oficialista con tinte disidente, quizá pensando en 2011, el gobernador Mario Das Neves (Chubut) se mostró contrario al Fondo del Bicentenario porque teme que favorezca "maniobras de extorsión a las provincias".
---------------------------
El Gobierno analiza darle otro perfil al Banco Central
Cambiarían la carta orgánica para poder usar sus reservas en planes de desarrollo
Después de varias insinuaciones públicas, el Gobierno decidió finalmente avanzar con el proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central, que sería debatido el mes próximo, cuando comience el período de sesiones ordinarias.
La semana pasada, de manera muy discreta, el ex presidente Néstor Kirchner lo analizó en una reunión en la quinta de Olivos en la que estuvo uno de los interesados en la iniciativa, el diputado y presidente del Banco Credicoop, Carlos Heller. Junto con la jefa del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont, Heller quiere convertir a la entidad monetaria en un brazo directo del Poder Ejecutivo, recortando su actual autonomía, para que sus reservas, tan debatidas en la crisis por la creación del Fondo del Bicentenario (con el que se pagarían deudas y se auxiliaría al Tesoro) sirvan como sostén de una suerte de banca de desarrollo.
Sorteado el escollo que significaba para la Casa Rosada la resistencia de Martín Redrado a dejar la presidencia del Banco Central ?el viernes anunció que había presentado su renuncia "indeclinable"?, el matrimonio Kirchner cree que tiene allanado el camino para que en marzo se dé el debate que fue largamente postergado.
"Nosotros vamos a discutir para qué se deben usar las reservas. Esa será nuestra próxima batalla", se había entusiasmado ante La Nacion un alto funcionario del Gobierno en el fragor de la pelea con Redrado, que los Kirchner ya creen ganada a partir de la decisión que tomará mañana la comisión especial del Congreso que deberá aconsejar a la Presidenta sobre la salida del economista.
La consulta de Kirchner a Heller tiene especial relevancia. El diputado por la Capital que juró con el ex presidente el pasado 3 de diciembre es vicepresidente de la Comisión de Finanzas de la Cámara baja, por la que deberá pasar la reforma.









