Hijos de desocupados y empleados en negro recibirán $ 180 por mes
Es para menores de 18 años. Le costará al Fisco $ 10 mil millones al año. Críticas de la oposición porque no es "universal".

Con un sorpresivo anuncio, el Gobierno recogió el guante que habían arrojado con fuerza la Iglesia y la oposición en las últimas semanas por la pobreza y la deuda social y puso en marcha un sistema de asignación por hijo menor de 18 años para desocupados o subocupados, mensual, de $ 180, que será de por vida para discapacitados.
En el salón Mujeres Argentinas de la Casa Rosada, Cristina Fernández presentó el beneficio como "universal", aunque la oposición cuestionó que es de alcance limitado: excluye a quienes reciben un subsidio similar y a empleados en blanco o a monotributistas. De los $ 180, asignados a sólo uno de los padres o responsables, un 80% será entregado en mano y el 20% restante será depositado en el Banco Nación.
"Es un acto de estricta reparación. De justicia será cuando su padre tenga un buen salario y una buena casa", dijo la Presidenta. La decisión se canalizó por la vía del decreto, pero la Iglesia y la oposición proponen que salga por ley (ver Iglesia...).
El gasto fiscal estimado es de casi $ 10 mil millones anuales que saldrán de la Anses. En el anuncio, la Presidenta enfatizó que como requisitos se exigirá que los chicos beneficiados "tengan atención médica y vayan al colegio".
El anuncio -transmitido en cadena nacional- contó con un amplio auditorio. Además de los gobernadores -se les pidió quedarse tras el lanzamiento de la reforma política, el miércoles- hubo representantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, sindicalistas -Hugo Moyano calificó de "revolucionaria" la medida- y miembros de organizaciones sociales, entre ellos la polémica Milagro Sala









